Saltar a continguts

Associació Espírita Otus i Neram

Navegació

Menú principal

Comunicacions actuals

Amàlia 04-02-2012

ASSOCIACIÓ ESPÍRITA OTUS I NÉRAM

Tàrrega, 4-2-2012

Hermanos, hermanas, paz.

Cuando el Espiritismo aterrizó en el planeta Tierra, sólo algunas almas comprendieron su dimensión liberadora. Alrededor de la Doctrina surgieron infinidad de espiriteros, de aprovechados, de mistificadores, engañadores y estafadores. Dichos hermanos consiguieron las pruebas de la falsedad de la Doctrina, los enemigos del Espiritismo vieron en ellos su propia salvación, vieron en ellos el punto flaco para atacar la inmensa obra de Kardec y de los espíritus superiores.

Sin embargo, sin las herramientas de las que disponéis hoy en día, a finales del siglo XIX y a principios del XX, el Espiritismo no había llegado a los corazones de los sufrientes, de los afligidos y de aquellos que necesitaban consolación. Cierto que se derramaron muchas lágrimas, cierto que se recibían muchos ataques, nos llamaban endemoniados, locos, y cuánto menos, utópicos. La Iglesia se encarnizó con nosotros, pero los limpios de corazón comprendieron el mensaje.

Hoy en día, compañeros, no se trata de comenzar nada nuevo, no se trata de innovar métodos, sino que se trata de seguir el trabajo comenzado, de seguir la lucha silenciosa de cada día, de llevar el pan al pobre, de llevar el consuelo al corazón afligido, de luchar contra la injusticia con la justicia, de luchar contra el odio con el amor, y en eso compañeros estamos. Un espíritu espírita jamás dejará de estar a vuestro lado, ni de vosotros ni del otro. Entre centros no debe haber rivalidades, única y exclusivamente puentes de entendimiento, de colaboración, de afecto. Eso es lo que hoy en día debéis hacer, y tener las puerta abiertas de vuestros centros de par en par.

Siempre fui triste, aunque enérgica, triste, porque todos tenemos un pasado, pero las ganas, la ilusión de tirar esta Doctrina adelante, no pudieron pararme, ni como encarnada ni como desencarnada.

Seguid trabajando y tirando puentes de unión, amor y fraternidad a todos y cuantos espíritas encontréis en vuestro camino. No miréis las banderas, no examinéis sus conocimientos, mirad simplemente si son trabajadores y si realmente colaboran en la gran difusión de la Doctrina.

Os ama y abraza, vuestra hermana Amalia.