Saltar a continguts

Associació Espírita Otus i Neram

Navegació

Menú principal

Comunicacions actuals

18-02-2017 X Jornades Targarines

Hermanos, hermanas paz.

Hace diez años que realizáis jornadas y hace todavía más, catorce años, que realizáis estudios y mediumnidades. Podemos decir entonces que nos encontramos trabajando en un núcleo maduro en el que la mayoría de vosotros ya se ha leído los libros básicos de Kardec y complementarios.

Como podemos observar en los últimos libros de Filomeno de Miranda, las redadas de las tinieblas son impresionantes. Años atrás se atacaba al propio médium, después se aprendió a atacar a la familia, posteriormente a la institución espírita, y hoy reina otro tipo de guerra psicológica consistente en la desarmonización de todo lo posible. Donde hay un médium negativo ahí están presentes los espíritus de la erraticidad inferior, allí donde se puede crear una discusión o una discordia allí se produce.

Son tiempos complicados, porque podemos decir que estáis en una época semejante a la adolescencia espírita. La etapa de la infancia es muy bonita, muy agradable: los espíritus se os acercan, los espíritus os dan los mensajes, los espíritus se cuidan de todo y vosotros sois pasivos. Y en la adolescencia tenéis que empezar a asumir vuestras propias responsabilidades, si se hace o no un evangelio ya no lo dictamos nosotros, si invitáis o no a tales ponentes ya no indicamos nosotros, si se realiza en un local o en otro tampoco. Y claro eso puede producir en algunos ciertos síntomas de rebeldía, de inconvenientes, pero así debe ser hecho.

Después de estos años de infancia es el momento en que todos os pongáis a trabajar; ya no hay escusa posible para no hacer una oración, ya no hay escusa posible para no elevar la vibración, ya no hay escusa posible para no perdonar. Debemos perdonar todo y todo a todos, y a todos multiplicado por dos, por tres, por cuatro, por cinco. Ya no somos chiquillos.

No somos salvadores del mundo, pero debemos ser instrumentos dóciles, pacíficos. Debemos saber dominar nuestras malas inclinaciones, debemos saber controlar nuestros impulsos. Y si es cierto que hace doce años éramos de una manera determinada, hoy no podemos ser iguales; no somos los mismos, el mundo no es el mismo, todo cambió, nada es igual, nada será como antes. Sólo existe presente y futuro, por lo tanto, acostumbraos a los momentos de estudio como el que habéis tenido hoy.

El Evangelio es el instrumento con el que Jesús ara los surcos de la tierra, el Evangelio es el instrumento para transformar el espíritu. Si todavía os imagináis un espiritismo sin evangelio; si todavía os imagináis un espiritismo sin cristianismo; si todavía os imagináis un espiritismo sin Jesús; es como imaginarnos una medicina sin médicos, imaginarnos un ingeniero que no sepa matemáticas, es imaginarnos un agricultor que viva debajo del agua; son absurdos.

La oración es la herramienta, es la coraza que puede y debe protegernos a todos de los ataques de las tinieblas. Y volviendo a Filomeno de Miranda, si os fijáis bien muchos de vosotros seguís invigilantes: preferís la independencia a la cordura, preferís las series de televisión a las lecturas, preferís quedaros solos en casa antes que salir a acompañar a un amigo o a un familiar a algún percance que haya tenido. Cierto que estáis bajo la lupa del mundo, cierto también que debemos aprovechar este examen para demostrarnos cómo somos; no cómo quieren que seamos. Y somos y debemos ser discípulos del maestro, discípulos que oran, discípulos que aman, discípulos que están al servicio del prójimo.

Es tiempo de dejar atrás el ego, el egoísmo y centrarnos en el self, en aquello que somos; y cierto que existen los ataques y persistirán, pero eso es porque no tenemos perspectivas de las cosas. Si paseamos por el bosque y un árbol suelta una de sus hojas, podemos sentir que esa hoja nos ha atacado, que ese árbol ha dejado la hoja para atacarnos. Pero si lo analizamos desde la perspectiva correcta, la hoja habría caído igual y nos haya alcanzado o no, no ha cambiado el hecho de que la hoja caía del árbol. Entonces si muchas personas del mundo están revolucionadas, si muchas personas están revoltosas, indignadas, rebeladas, protestan, se quejan, están saturados ellos mismos de negatividad, ¿cómo va a poderles ir bien la vida, si todavía no comprenden que la vida la tenemos para amar?

Por lo tanto, lo de hoy es algo más que una advertencia; cierto que estamos con Amalia, cierto que estamos con Joanna, con Francisco y con muchos más, y estamos por una razón sencilla, estamos porque amamos a Jesús, porque amamos a Cristo, y porque precisamos los unos de los otros.

Seguid trabajando, seguid estudiando, que todas las protecciones están puestas. Todos los ataques son a fin de bien, no hay un solo pensamiento que sea dirigido en contra del espiritismo, no hay un solo pensamiento que sea dirigido en contra de los centros, no hay un solo pensamiento que se dirija en contra de vosotros por el motivo que sea, que no vuelva a su punto de origen envuelto por una vibración de cariño, por una vibración de perdón y ese es el camino.

Permitid que los demás piensen, digan o hagan lo que quieran, mas que eso no os impida a vosotros seguir trabajando.

Tened todos paz, tened todos amor, hasta siempre.