Saltar a continguts

Associació Espírita Otus i Neram

Navegació

Menú principal

Comunicacions actuals

12-05-2012

ASSOCIACIÓ ESPÍRITA OTUS I NÉRAM

Tàrrega, 12-5-2012


Hermanos, hermanas, mucha paz.

Varias veces hemos explicado la existencia de los diversos planos del mundo material, pero sobretodo del mundo espiritual. Cuando estáis en la materia, únicamente materia existe, pero cuando estáis en espíritu, bien sea dormidos o bien sea desencarnados, entonces tenéis acceso a los planos de conciencia en el nivel que os es propio.

Todavía hoy en pleno siglo XXI existen espíritus endurecidos, inclinados voluntariamente al mal; mal entendido como ignorancia, en sentido de ausencia de evolución, como dominación de almas. Pues bien, existen espíritus todavía inclinados al mal que creen que son dueños del plano físico del planeta. Dicha concepción es totalmente falsa, en el sentido de que ellos pueden dominar una región espiritual, pero nunca el plano físico, pues el plano físico pertenece a la materia. No obstante, no es menos cierto que tradicionalmente dichos espíritus se han acoplado y han utilizado médiums para llevar a cabo sus planes de dominación y de esclavización de las conciencias. Reyes poderosos, grandes emperadores, y también especialmente grandes militares, han sido asistidos por espíritus de aquellos planos más inferiores que circundan vuestra Tierra. Dicha dominación ha traído siempre desolación, desesperanza, hambre, miseria, y tal estado de cosas ha sido más frecuente de lo que os podéis imaginar.

Ocurre que ya desde antes de la aparición de la codificación espírita, ciertos espíritus de mayor evolución provenientes de las regiones elevadas del planeta han ido encarnando en el plano físico. Y contra estos espíritus los espíritus más ignorantes no han podido. Significa que numerosos son los espíritus que no han cedido a las tentaciones del poder, de la gloria, del dinero fácil. Espíritus más elevados que con un ideal superior claro han influenciado y han marcado las líneas de progreso y de futuro, de ciencias, de ciencias sociales y de la totalidad de campos de conocimiento humano.

Ahora, entrando ya como decimos al siglo XXI, numerosos espíritus ignorantes se sorprenden y se rebelan contra la propia evolución planetaria. Quisieran continuar manteniendo las masas subyugadas por el peor yugo que pueda haber en la materia, por el yugo de la miseria, por el yugo de la explotación. Y dichos espíritus, también entre los encarnados, no comprenden cómo un sistema articulado a captar fondos, de lo que vosotros llamáis economía real, para inyectarlos en lo que vosotros conoceríais como economía virtual, llámense mercados financieros, no comprenden cómo esto no está funcionando. Y en lugar de alimentarles vosotros a ellos, estos mercados están perdiendo peso, y no se consigue explicar ni encontrar la fórmula válida para que se revierta la situación y se vuelva al estado de expoliación permanente que se vivió especialmente durante la última década del siglo XX y la primera década del XXI; básicamente entre 1990 y el año 2007.

Aunque espíritus, se trata de seres que viven en la materia, por y para la materia, es decir, no tienen la noción de la realidad espiritual. Aunque espíritus, no comprenden que el ser encarna en la Tierra para aprender valores espirituales, para recorrer parte de su jornada evolutiva; y creen, como creían los romanos en general, que estamos en la Tierra para disfrutar y que son los demás, llámense esclavos, llámense siervos, los que deben trabajar para nuestro bienestar. Como habéis escuchado hoy, algunos se arrogan el derecho de ser superiores a vosotros o de ser superiores al resto de la humanidad. Como bien comprenderéis, partiendo de la base que todos somos hermanos y que todos estamos en evolución, es un absurdo hablar de superioridad como algo que te dé derecho a explotar a otro.

Con todo esto quiero haceros reflexionar y que entendáis que la situación material que estáis viviendo forma parte de las consecuencias de lo sembrado; pero forma parte también de la solución al propio problema, puesto que el problema no es financiero, puesto que financiar significa dar dinero a los demás, sino que es básicamente de producción y de valores. Desde un punto de vista de la producción, cuando producimos algo que destruye algo, la propia producción se anula con la destrucción. Por lo tanto, mientras dediquéis recursos a que otros países mueran de hambre, cuando dedicáis recursos a guerras, a luchas, entonces estáis destruyendo vuestra propia producción. Esto lo entendería un niño. Esto, no hay ningún economista de entre aquellos que dijimos que vinieron en el siglo XIX para iluminar consciencias, ningún economista liberal, ningún economista social, que os diga que para producir riquezas sea necesario matar al prójimo.
Entonces, hasta que continuéis siendo ciegos guiados por otros ciegos no vais a encontrar soluciones. ¡Cómo vais a articular fondos, fondos de rescate, mientras tenéis tropas desplegadas que están matando al prójimo! ¡Qué vais a rescatar! Os estáis endeudando de forma permanente. Cómo vais a desarrollar la sociedad occidental al tiempo que estáis matando literalmente de hambre a varios continentes, entiéndase sobretodo África y parte de Suramérica. La solución real a vuestros problemas empieza por la solidaridad. Y la solidaridad no empieza por países lejanos, empieza por vuestro propio país, por vuestra propia región. Y no me estoy refiriendo a una solidaridad de dar al que no tiene, sino que se trata de una solidaridad de amar, de amor. Mientras existan las divisiones de castas, de partidos, de nacionalidades, tampoco vais a tirar adelante.

Sin embargo, para que os sirva de consuelo, animaros a continuar, animaros a continuar con los trabajos. Pues podéis comprender perfectamente que al realizarlos estáis solidarizándoos con espíritus que ni siquiera conocéis. Ya no les preguntáis de qué país son, si son blancos o negros, si son ricos o pobres, les preguntáis cómo se llaman y les auxiliáis con independencia de sus respuestas. Comprended que esto ya es un progreso y comprended también que más progresos deberéis dar.

Muchísima paz, muchísimo amor, y hasta siempre.