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Associació Espírita Otus i Neram

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13-04-2013
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ASSOCIACIÓ ESPÍRITA OTUS I NÉRAM
Tàrrega, 13-4-2013

Hermanos, hermanas, mucha paz.

Como bien sabéis, los espíritus y los encarnados y también entre ellos, os reunís por afinidades. Así pues, en los lugares de tristeza predominan los espíritus tristes, en los lugares de vicio predominan los espíritus viciosos, en los lugares de holgazanería, de ociosidad, predominan los espíritus ociosos, y así con un etc., etc., que no tendría fin. Así pues, cuando hablamos que queremos divulgar el Espiritismo, cuando hablamos que queremos que nuestros semejantes conozcan la realidad espiritual, nosotros mismos debemos ser los primeros en estudiar, en conocer, en comprender y aplicar las leyes que rigen el espíritu. Ésta es la única forma que nuestros guías espirituales, que nuestros compañeros, se afinen con nosotros. Y al mismo tiempo, cuando nosotros o vosotros vayáis a otras personas a explicarles la realidad espiritual, estas personas pueden ir afinándose y sintonizando con el nivel, con el mensaje que les intentáis transmitir. Queremos decir con esto también que un espíritu no puede ser sintonizado a la vez en dos franjas vibratorias, o está en la franja del vicio o está en la franja de la virtud, o está en la franja del odio o está en la franja del amor, o está en la franja del estudio o está en la franja de la ignorancia, y así también otro nuevo etc. Os decimos esto porque a veces pensáis que podéis divulgar sin más, sin estar sintonizados, sin estar vibrando con aquello que transmitís. Pensáis que podéis acudir a un partido de fútbol, pasar toda la tarde en medio de ambientes viciados y, luego, reuniros por la noche con los grandes guías de la humanidad. Esto por ley de afinidad no puede suceder. Por lo tanto, no os extrañéis si dentro de la espiritualidad, si dentro del camino de crecimiento que habéis escogido, no os queda tiempo para mucho más.

Es lógico, es natural, que no os quede tiempo para mirar la televisión, oír los chismes de las radios o preocuparos con las ligerezas que tanto preocupan al mundo. Lo triste, no obstante, es que no seáis vosotros los que libremente cerréis el televisor, apaguéis la radio y hagáis una oración pidiendo, simplemente, la compañía de vuestro ángel guardián. Muchas veces preferís las compañías del mundo a la compañía de los espíritus que os quieren bien. Decís, hago esto para no estar solo, hago aquello para no estar solo y, olvidáis que nadie está solo y menos vosotros. Podéis igualmente arreglar vuestra casa, realizar vuestro trabajo en silencio. Una de las aportaciones al yoga a vosotros es precisamente esta, saber escucharos, que sepáis analizar vuestro estado íntimo, que podáis ver en cada momento como es vuestra respiración, cómo es vuestro pensamiento o vuestro sentimiento. Esto puede ser más importante que saber si aquel banquero o aquel otro robó esto o robó aquello otro. Las vidas de los demás no van a aportar nada a la vuestra.

Puesto que en los medios de comunicación no existen prácticamente ejemplos dignificantes, se han constituido en la actualidad en una nueva fuente de vicio. Vicio porque son narcotizantes, vicio porque crean adicción, embotan la mente y engañan al espíritu. Por lo tanto, no lo dudéis, informaros pero no os sobresaturéis. Así como en las escuelas aconsejan que los niños no deberían ver más de una hora, hora y media, de televisión al día, o de juegos con internet, que también es otro vicio, pensad que vosotros sois adultos y que queréis crecer espiritualmente. Por lo tanto, igual que al niño se le permite comer tres donuts y al adulto seguramente uno le sea perjudicial, vosotros con los medios de comunicación y con los nuevos vicios modernos que embotan la mente, debéis hacer lo mismo. Tal vez sí necesitáis cinco, diez minutos, como mucho media hora pero no más, vuestro espíritu no necesita más, todo lo demás es perjudicial. Os decimos esto porque pretendéis alcanzar la felicidad, pretendéis auxiliar al mundo y, en cambio, estáis sumamente apegados a este mundo. Por lo tanto, mientras esto siga así vosotros formáis parte del mundo. Debéis cambiar vosotros si deseáis que el mundo cambie. Es muy sencillo señalar un culpable, señalar una mala actitud en un prójimo, pero es muy difícil analizarse a sí mismo y cambiar estas cosas sencillas que pueden cambiarse.

Así como se os ha dicho que durante tres meses hagáis una determinada respiración, yo os voy a decir que durante toda la vida pongáis en práctica estos consejos. Evidentemente después se os darán otros, pero no los apliquéis porque yo os lo diga. Analizad el mensaje, si hace falta ponedlo en la cabecera de vuestra mesita de noche, os lo leéis por la mañana y os lo leéis por la noche, y vais asimilando la idea que quiero transmitir. Después os quejaréis que estáis cansados, que os faltan fuerzas, que os falta tiempo, cómo no va a ser así si pensáis que con diez minutos de lectura o con un poco de trabajo ya está todo hecho. El trabajador es humilde y no se envanece del trabajo realizado, tampoco se queja de él y, creedme, que todos vosotros sois trabajadores con un gran potencial y, que en estos momentos a día de hoy, necesitáis el consejo que se os ha dado. No es una imposición, está también en “El Evangelio según el Espiritismo”, en todo el apartado de conocerse a uno mismo. Pero no podía saber Kardec que habría con el tiempo tantos medios de desinformación y tantos medios generadores de odio, de discusiones estériles e inútiles, que no hacen más que dañar al propio espíritu y al espíritu de los demás.

Sed benevolentes con todos, rojos, verdes, azules, de un partido o de otro, de una nación o de otra, de una edad o de otra, de una cultura o de otra, todos somos hermanos, no hay buenos ni malos. Eso os debe quedar muy claro, pues hoy estáis aquí, mañana podéis estar allí, hoy estáis en una situación, mañana podéis estar en la situación del que tanto criticáis. Por lo tanto tened paz, tened amor, y trabajaros a vosotros mismos. Puliros, y entonces sí podréis divulgar y vuestro mensaje calará, porque será vuestro ejemplo, vuestra vibración la que atraerá los demás a vosotros. Cuando no os escuchan y cuando pensáis que el mensaje no caló, es que a lo mejor no habéis sido todavía un buen transmisor. De todos modos lo dejamos como consejos, esperamos que os los apliquéis

Mucha paz a todos, mucho amor, y hasta siempre.