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13-07-2013 - Transgènics i alimentació

ASSOCIACIÓ ESPÍRITA OTUS I NÉRAM
Tàrrega, 13-07-2013


TRANSGÉNICOS Y ALIMENTACIÓN


Hermanos, hermanas, paz.

Planteáis temas materiales como si se tratara solamente de aspectos materiales. Como introducción al tema de los transgénicos, de la alimentación, de los cánceres, de las alergias y de las patologías que tienen que ver con los hábitos alimentarios, debemos recordar lo que ya se encuentra escrito en los evangelios y dijo Jesús: “no es lo que entra por la boca lo que daña al hombre, mas lo que sale de ella lo que puede dañarle”. Por tanto, como punto de partida debemos tener claro que lo importante es la transformación moral.

Nadie que come caracoles se transforma en caracol, nadie que come acelgas se convierte en vegetal. Entonces, ¿por qué pensáis que por comer de esto o comer de aquello os vais a volver o a no volver una cosa? Ningún animal que se come a otro animal incorpora el material genético de lo que se comió, ninguna planta se transforma en mineral. Precisamente la razón de ser de los seres vivos, de los seres orgánicos, es la transformación de la materia inerte, el transformar sus propiedades. Por lo tanto, existen muchas corrientes espiritualistas, puristas, que no pueden comer de esto, no pueden comer de aquello... Buscan un poquito como los fariseos, que todo esté blanqueado, que todo esté puro, mas muchas veces sus corazones no lo están. Es por lo tanto necesario colocar cada cosa en su lugar.

No obstante, hay ciertas razones para pensar que cuando alteramos algo, cuando modificamos algo de forma antinatural, puedan obtenerse resultados no deseados. Todos conocéis que cuando queréis alterar vuestro cuerpo, aunque sea con intenciones sanas, por ejemplo con medicamentos, estos mismos pueden producir efectos secundarios. Entonces, la transgénica llevada al extremo podría llegar a producir efectos secundarios. Porque no sería más que un medicamento que añadimos a nuestro cuerpo, que alteraría las propiedades naturales del mismo, que produciría el efecto deseado pero a su vez efectos contraindicados. Por lo tanto, la corriente que empieza a alertar del peligro de los transgénicos no va del todo equivocada.

En cuanto a las alergias, decir que el cuerpo humano es sabio y reacciona. Una alergia no es más que una reacción a algo. No obstante, desde el punto de vista material este algo sólo puede encontrarse en la materia. En relación a los cánceres también os pensáis que todo proviene de la materia, y por lo tanto, cuando comemos, respiramos, nos nutrimos de algo determinado, sería aquello lo que nos provoca el cáncer. Desde el punto de vista material podéis tener toda la razón del mundo, nadie duda ya de que fumar provocará tarde o temprano cáncer de pulmón, de que beber alcohol va a debilitar los órganos hepáticos, el aparato digestivo, que someter el cuerpo a sobresfuerzos termina pasándole factura, y así etc., etc.

Pero volvéis a olvidar que el hombre es en esencia espíritu, que primero se manifiesta todo en el plano espiritual, para plasmarse en el periespíritu y terminar plasmándose en el cuerpo físico. Entonces debéis preguntaros por qué dos personas nacidas igual, educadas igual, que desarrollan trabajos semejantes, que ingieren alimentos semejantes, unos desarrollan una enfermedad y otros no. No es sólo la genética lo que es distinto, es sobretodo la evolución del espíritu. Conviene aquí recordar que cuando nacemos el espíritu lleva su propia carga genética en el periespíritu, y que los auxiliares espirituales van a buscar un óvulo y un espermatozoide que vayan a vibrar y a sintonizar con dicha carga genética depositada en el periespíritu.

Si por lo que sea, por los mecanismos de la genética que hoy conocéis, un médico (un equipo médico para ser más precisos) modifica los genes de este espermatozoide o de este óvulo o ya de la célula fecundada pueden pasar varias cosas. En la mayoría de los casos, el desarrollo material no llegará a buen fin, la propia naturaleza va a reaccionar en contra de aquello. No obstante, llegará el día que podáis irlo controlando, ya que al igual que los primeros trasplantes de órganos ofrecían rechazos, hoy con las medicaciones podéis evitarlos. Y seguro que vuestros científicos encontrarán la forma de neutralizar los rechazos genéticos. Entonces va a ocurrir algo muy simple, y es que el periespíritu no estará sintonizado al 100% con su cuerpo físico. En el extremo más extremado podríamos decir que se tratará de un espíritu incorporado en un cuerpo, casi como si fuera un médium, que el cuerpo estará allí y el espíritu estará aquí. Estos casos no se darán porque son antinaturales, pero es para que os fijéis la imagen mental. Entonces, vais a tener un cuerpo perfecto, ojos azules, rubio, metro noventa, fuerte, pero desacoplado. El espíritu vendrá con un trauma, no se sentirá a sí mismo, no se sentirá a su cuerpo como propio. ¡Cuántos trastornos de personalidad tenéis hoy en día a causa de que los espíritus no se identifican con el cuerpo! Con el tratamiento genético esto sólo puede ir que a peor. Entonces conviene que tengáis en cuenta el punto de vista espiritual, que recordéis que sois espíritus.

En cuanto a la alimentación, que hoy es el tema principal que nos ocupa, decir que el hombre no se alimenta únicamente de comida y de agua. Que la primera alimentación es la del aire, y en vuestro globo no hay nada más alterado ni más modificado que el aire. Las aguas están contaminadas, los suelos están contaminados, mas el aire no es el mismo hoy que hace 300 años. Hoy no son los volcanes ni los incendios los que lo contaminan, sois vosotros mismos. Y hasta que os deis cuenta de las grandes barbaridades y atrocidades que estáis realizando con el aire que os sustenta, que os da la vida, no podréis empezar a transformar todo aquello que precisáis. A nivel de consciencia, cuando vosotros podáis hacer algo en favor del medio ambiente, no lo dudéis. Si podéis escoger un vehículo u otro en función del nivel de contaminación, no lo dudéis. No os llevaréis nada material, pero debéis cuidar la atmósfera. Por lo tanto, cuando podáis ir con coches eléctricos, híbridos, de bajo consumo, en frente a coches grandes, lujosos, pero muy contaminantes, no lo dudéis. No es la apariencia lo que os hará feliz, vuestra consciencia os lo va a agradecer. Evidentemente que si podéis coger la bicicleta o ir a pie, además haréis salud. Os estoy haciendo reflexiones simples, qué decir también de cuando adquirís productos por su coste. Porque adquirís productos desarrollados en países donde no se miran los estándares de contaminación, donde hay una contaminación agregada por su transporte hasta aquí, pura y simplemente por el precio por el que lo adquirís. No estáis teniendo en cuenta los costes medioambientales. Y afortunadamente e inspirados por “alguien”, numerosos científicos, numerosos encarnados encargados de velar por vuestra seguridad, están ya desarrollando estos conceptos desde hace décadas.

Llegará un día en el mundo de regeneración en que no vais a contaminar más, ni al aire, ni al agua, ni a la tierra, ni nada. Y vais a invertir todo el proceso, allí donde veréis agua contaminada vais a retirar los contaminantes, los vais a reaprovechar en lo que sea posible, y dejaréis el agua limpia; igual con el aire; igual con la tierra, porque eso va a ser una tarea autorealizadora. Todos estos espíritus que hoy no cuidan para nada el medio en el que habitan, deberán venir y su propia realización será revertir todo el proceso provocado. Con esto queremos decir que no es sólo la alimentación la que contamina vuestros cuerpos. Físicamente el aire es muy dañino, las aguas lo son también. Acostumbráis a beber agua de los grifos, cuando el único tratamiento que llevan son cloros, sustancias químicas neutralizando otras sustancias químicas, y estáis ingiriendo ambas. Vosotros os justificáis diciendo que las embotelladoras sólo tienen un negocio para vendernos algo que es natural. Pues bien, id a la fuente a buscar aquello que es natural, mas como mal menor dad empleo a aquellos que embotellan agua. Vale más dar empleo a éstos que a aquellos que embotellan según que otras sustancias. Evidentemente si las aguas son envasadas en vidrio en lugar de plásticos, estaremos haciendo un favor también al medio ambiente. Pensad en eso también, porque el plástico no deja de ser un contaminante. Entonces, siendo ecológicos, usando plásticos estamos contaminando el medio ambiente.

Y llegamos ya poquito a poco, soy un pesado pero me gusta, al tema de la alimentación. ¿Cuántos de vosotros cuando vais a comprar alimentos, compráis alimentos frescos? Digamos que con suerte el 30% de la cesta de la compra es alimento fresco, el resto es envasado, precocinado, pretratado y vete a ser de qué forma procesado. Todo lo que no es fresco es manipulado, qué ocurre ¿que sólo cuando tocamos la genética va a ser peligroso para nuestro cuerpo un alimento? Por sano que sea un producto no sabéis lo que contiene realmente. Únicamente el producto fresco os ofrece ciertas garantías. Pero yo voy a decir, hasta un producto fresco que valga 1 euro, y uno equivalente que valga 10 céntimos ¿por cuál os decantáis? El 99% de vosotros en el 99% de ocasiones, el de 10 céntimos. No os habéis preguntado de dónde viene, qué tratamiento ha recibido, y por qué uno vale más y otro menos. Podría ser más dañino el de euro, no nos equivoquemos, no lo más caro es mejor. Pero sí que cuando un producto recibió el cariño, recibió la atención, fue regado con buena agua, fue llevado a cabo con fertilizantes naturales, sin alteraciones genéticas obviamente, va a seros mucho más saludable, además de sabroso, que el otro. ¿Cuántos de vosotros no os habéis comido alguna vez un tomate y os ha dado la sensación que os comíais una pelota de goma? El tomate es el ejemplo más espectacular, lo queríais rojo, rojo es, suerte que no los quisisteis azules que también se pueden hacer. Rojo, bonito, redondo, ¿cuándo fue redondo un tomate?, solamente en la época actual. Os lo coméis y no tiene nada, porque no es tomate, es una planta que produce algo aparentado lejanamente con un tomate. No importa si es una hibridación, si es una modificación genética, si es fruto del azar, de la benevolencia o de la malevolencia, aquello no se puede comer, y soy un espíritu. Cogeros tomates naturales, eso sí, sólo se pueden comer en la época en que el cuerpo precisa tomates porque ¿quién dijo que a todas horas y en todas las épocas del año precisáis comer tomate? Si salen de las matas en una época determinada es para que se coma en esa época, los tomates, las frutas, las verduras… todo. Si en invierno no hay es por algo. Si no hay cerezas en el mes de diciembre es porque tal vez tenemos que comer otra cosa distinta de cerezas. Entonces, os habéis acostumbrado a comerciar con los alimentos rompiendo todos y cada uno de los ciclos naturales, comerciando del norte al sur, del este al oeste. No sabéis qué coméis, de dónde viene ni porqué os viene. Si en vuestras latitudes no existen piñas ¿quién os hace decir que vuestro cuerpo precisa de piñas? Si los europeos no teníais patatas ¿quién os hace decir que los europeos precisáis de patatas? Son preguntas que no os hacéis, que no tienen una respuesta correcta, no son sí o no, pero son reflexiones acerca de la alimentación que deben ser hechas.

Entonces, cuando buscamos un equilibrio, debéis buscar el alimento más natural posible, lo más fresco posible, ¿por qué?, ¿por qué vuestro cuerpo va a responder mejor? No, quién responderá mejor será vuestra consciencia. Vuestra consciencia sabrá que lo que está tomando no daña a nadie, sino que beneficia a la tierra, beneficia al agricultor y beneficia a la comunidad. Mientras que aunque sea de forma inconsciente vosotros sabéis que cuando tomáis todo lo que estáis tomando, estáis perjudicando al medio ambiente por los procesos químicos, y a vuestro prójimo por las situaciones laborales de explotación que existen en otros países. Al medioambiente también por los costes medioambientales de transporte, etc., etc. Entonces, cuando enfermáis sí que podéis enfermar por la modificación genética, pero muchas veces es vuestra propia consciencia la que os está acusando; acusando de arrasar bosques para hacer plantaciones, acusándoos de tener animales encerrados, en condiciones que ni los esclavos, para obtener carne. ¿Quién os dijo que tenéis que comer carne dos veces por día? Cualquier nutricionista os dirá que con dos o tres veces a la semana es suficiente. ¿Quién dijo que tenéis que tomar pescado a todas horas? Lo mismo, con dos, tres veces a la semana es suficiente. Hay países que comen un plato fuerte al día, y el resto solamente mantenimiento a base de frutas, verduras, legumbres... Habéis perdido el placer por las legumbres, cuando es una fuente de proteína tanto o más buena que la animal, más sana, más barata, que está a vuestro alcance desde hace milenios. Os modernizasteis tanto que pensáis que podéis producir carne animal como si se tratara de vehículos. Os pensáis que podéis producir frutas y verduras como si se tratara de recambios para un vehículo.

La naturaleza tiene sus ciclos que son sabios, vosotros debéis poner los medios para evitar desastres naturales, canalizar las aguas, incrementar la productividad, claro que sí, a eso se le llama auxiliar, cooperar, colaborar con la naturaleza. Pero lo que no es posible, lo que no puede ser bueno de ningún modo es ir contra la naturaleza. Todo esto son conceptos importantes que debéis conocer. Cuando actuéis con consciencia la mayoría de enfermedades os van a desaparecer. Hay quién piensa que porque se comió una fruta fresca ya aportó vitaminas a su cuerpo y que eso le va a volver invulnerable, no, pero su consciencia ya le está indicando el camino correcto. Si os fijáis en los niños, les encantan los macarrones, las bebidas de colores, naranjadas, limonadas, colas, que tengan gas, que tengan burbujas... Eso puede ser aceptable en los niños que todavía no han recibido la educación de los padres, pero ¿y vosotros?, ¿no tenéis ya esa educación?, ¿vuestra consciencia no os está señalando nada?, ¿habéis visto alguna vez alguna fuente que dé limonada? Si os gusta la limonada cogéis dos limones, los exprimís, los mezcláis con agua y os los bebéis. Será lo mismo pero no será lo mismo, ¿comprendéis? Podéis hacer muchas cosas. Yo no podía venir aquí a condenar a nadie. Quienes han elaborado los transgénicos, o algunos de ellos, lo han hecho con intenciones nobles, con miras de hacer progresar a la humanidad. Otros no, lo hicieron por dinero y ya está. Pero yo no puedo, la espiritualidad no puede condenar a nadie, os podemos simplemente hacer reflexiones y orientar con ciertas pautas, espero que os sean de utilidad. Me sentí muy bien con ustedes.

Mucha paz y mucho amor. Hasta siempre.