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Associació Espírita Otus i Neram

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14-12-2013 PAU
Sobre la Pau espiritual

ASSOCIACIÓ ESPÍRITA OTUS I NÉRAM
Tàrrega, 14-12-2013

Hermanos, hermanas, paz.

No es casualidad que empecemos por este comienzo, puesto que lo más importante para un ser humano, lo que le permite desarrollarse positivamente tanto en la vida física como en la vida de espíritu, es la paz. Y la paz asimismo es el resultado, es la consecuencia del proceso evolutivo, de la toma de consciencia y del tránsito por los caminos sagrados del amor. Así pues, cuando un espíritu ha conquistado la paz puede decirse que se conquistó a sí mismo. Por eso los grandes enviados, las grandes personalidades en la Tierra han cultivado y han repartido paz. Se convierten en ejemplos atemporales, admirados, incomprendidos a veces, pero respetados siempre del resto de humanidad. Y existe una figura que representa la paz por excelencia en sí mismo, es la figura que el cristianismo conoce con el nombre de Jesús. De hecho, las distintas Iglesias os están diciendo varias veces que Él os trajo su paz y que os la dio. Significa eso que, si me permitís la broma, la comparación, hizo de banquero, os prestó de su conquista espiritual para que vosotros la sembrarais en vosotros, la hicierais fructificar y entonces poderla multiplicar. No obstante, como cualquier préstamo, toda facultad espiritual, toda paz espiritual o todo estado de espíritu que no os pertenezca por conquista propia debe ser devuelto. Se trata de un endeudamiento positivo pero de un endeudamiento en definitiva, de ahí la parábola de los talentos; si vosotros los enterráis cuando será el momento de devolver la deuda aquello se habrá esfumado, si se os prestó paz y la enterrasteis en las entrañas del odio no podréis devolver paz, si se os prestó una facultad de mediumnidad y la enterrasteis, desaparece, y ni si quiera la podéis devolver. En cambio, si la paz se instala en vuestro corazón, si la facultad mediúmnica, la inteligencia, o cualquier dádiva que se os ofrezca la trabajáis y la hacéis fructificar, es como cualquier fruto, se multiplica. Entonces llega el momento de devolver la deuda, y no sólo tenéis uno, sino que tenéis tres, cinco, o diez, de aquello que se os prestó. De ahí también la explicación de que al que más tiene más le será dado, porque más lo aprovecha, más lo multiplica en sí mismo; y entonces frecuentemente puede realizar tareas que en principio competían a los demás, pero que por su propia capacidad puede después desarrollar.

No es casual que pongamos estos ejemplos, nos gustó, por fin, que antes de la reunión profundizarais un poco en los conceptos. Queda muy bien leer, pensar que armonizáis el ambiente para los demás, para los espíritus, pero es mucho mejor pacificar el propio corazón, buscar consuelo y explicación. Lleváis años hablando de espiritualidad superior, de planos superiores, de decir a los espíritus sin cuerpo que no se han dado cuenta de su estado que tienen un ángel de la guarda, que existen unos planos donde van a estar mucho mejor, que aquí abajo pierden el tiempo, etc., etc., etc. Pero muy a menudo habéis olvidado que vosotros también sois espíritus, que también tenéis un ángel de la guarda, que también tenéis acceso a los planos superiores y que el cuerpo no es más impedimento que el de una ropa, que cuando os acostáis podéis dejar al día siguiente, encontrar planchadito, recuperado, volvéroslo a poner pero que mientras podéis gozar de las facultades propias de los espíritus.

Cuando hablamos de planos superiores, estamos hablando de conceptos que trascienden, conceptos que no se encuentran ligados con ninguna analogía en la Tierra. Podemos hablar de parábolas para intentar comprender, pero únicamente el espíritu puede llegar a sentir, a beber. Por lo tanto, cuando os alimentáis, cuando os ligáis a las energías sutiles que existen en los planos superiores, vuestro espíritu vibra de forma distinta. Yo no sé si sois capaces de percibirlo, pero aquellos que se encuentran aquí reunidos y en disposición de colaborar con la espiritualidad superior sienten esas energías, sienten esa vibración que emana de los planos superiores. Pero ah, no os engañéis, no son conquistas propias, se corresponderían al préstamo de que hablábamos al principio. Podréis pensar que os habéis elevado, que habéis conquistado un estado de alma superior, y eso sería un autoengaño, sería una vanidad tremenda. La realidad es que los planos superiores están abiertos a cualquiera, a toda la humanidad, a todas las religiones y creencias, a todas las condiciones humanas.

No obstante, vosotros poseéis un camino que, como otros también, de seguirlo os puede ir conduciendo poquito a poco a estas regiones de paz. Por lo tanto, y sin querer influir, deciros que el estudio profundo de los evangelios, el estudio profundo de vuestras almas, el estudio profundo de la psicología transpersonal, de la psicología del alma, van a ser herramientas que os van a permitir evolucionar un poquito más deprisa, conquistar mayores estados de paz. Creedme cuando os digo que aquel que conquista la paz no necesita de nada más. Moisés tenía paz de espíritu y atravesó el mar Rojo; diréis: “era un médium, podía hacer prodigios gracias a la espiritualidad”, pero de no haber tenido la paz, la rectitud de consciencia, no habría movido una gota de agua. Jesús hacía lo que algunos calificaron de milagros, limpiaba fluidos, renovaba las mentes enfermas y sanaba en definitiva el espíritu de aquellos dolientes. Y vosotros pensaréis: “es que era un ser muy evolucionado, sus facultades estaban muy lejos y continúan estando muy lejos de nosotros”. Si están lejos es porque vosotros queréis, puesto que Él dijo a sus discípulos y a sus seguidores (por lo tanto a todos aquellos que se dicen cristianos o a todos aquellos que se dicen espiritualistas, por inclusión también aquellos que os decís espiritistas): “Sed pues perfectos, como vuestro Padre es perfecto”. “Sed” implica esfuerzo, constancia, implica también que la perfección está al alcance de vuestras manos, que es alcanzable, que no está tan lejos, y que Él puede estar a vuestro lado supliendo vuestras insuficiencias.

Por lo tanto nada más, espero que esto os haga reflexionar, pero deseo también que os permita elevaros, penetrar poquito a poco en los planos superiores. Porque está muy bien ver los problemas terrenales, pero está todavía mejor ver las metas que se están alcanzando en la humanidad. Está todavía mejor ver como diariamente descienden trabajadores, espíritus abnegados, a auxiliar a aquellos que pasan dificultad, a dar de bebida espiritual a aquellos que tienen sed, a ayudaros en vuestras pruebas, a daros fuerzas a aquellos que os sentís abatidos. Y todo ello, no para que os autoflageléis, sino para que caminéis rumbo a la paz.

Así pues tened paz, tened amor. Hasta siempre.