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22-12-2012

ASSOCIACIÓ ESPÍRITA OTUS I NÉRAM

Tàrrega, 22-12-2012


Hermanos, hermanas, paz.

Por ser que no teníais preguntas al principio de la reunión os habéis pasado media hora preguntando. Aunque poniendo las cosas en su lugar, el tema planteado por vosotros es realmente serio, con deseos de ser instructivo y digno de ser respondido.
Desde el plano físico puede dar la sensación que el Espiritismo no esté avanzando, puede dar la sensación que las cuotas alcanzadas en el siglo XIX distan mucho de las pequeñas metas alcanzadas en el siglo XXI. Como hemos expuesto en otras ocasiones, eso es sólo una percepción parcial de la realidad. Si analizáis bien, en líneas generales los espíritus encarnados en el siglo XIX eran más ignorantes, más fanatizados, que los espíritus que pueblan el globo en el siglo XXI. No se trata de ver el Espiritismo como una doctrina y como unos adeptos, etc., sino que se trata de ver la población de espíritus encarnados que se encuentran hoy en día en la Tierra. Estos espíritus son más aptos a comprender las verdades, las realidades, sean de índole físico o sean de índole espiritual. Tal avance, tal evolución, es debido al trabajo de siglos y siglos, es debido a que en estos ciento cincuenta años los espíritus que pueblan la Tierra han avanzado, al tiempo que espíritus de otros globos, como bien podéis vosotros calcular aplicando la matemática, de los que existían encarnados en el 1857 y los que se encuentran encarnados en 2012, podréis observar que la población de la Tierra ha aumentado en número debido a le encarnación de espíritus venidos de otros globos.
Así pues, esta introducción es necesaria para que comprendáis que si bien por ejemplo, en Europa especialmente, en Francia y en Cataluña, existían numerosos espíritas. Aquellos espíritas lo eran sobretodo por una comprensión precoz de los tiempos que debían venir. Pero que aquellos tiempos que debían venir son los tiempos presentes. No obstante, si somos sinceros y fieles a la realidad histórica, podréis comprobar que de los miles de espíritas de Francia y Cataluña, pocos lo eran realmente, conocieron el Espiritismo, pero ni tan siquiera la mitad leyó sus obras. De la mitad que los leyó otra mitad se creían misioneros y enviados de éste o de aquél, inspirados por tal santo o por cual otro santo. Así pues, tenemos única y exclusivamente una cuarta parte de los que en aquellos tiempos se decían espiritistas que realmente tenían consciencia de sí mismos; estudiaban los libros de la Codificación, se esforzaban por ser cada día mejores, mantenían reuniones mediúmnicas no con una finalidad fútil, no para pasar el tiempo, sino para instruir a espíritus, y al mismo tiempo que estos espíritus los instruyeran a ellos. Y si os fijáis bien y si ponemos un número, no será exagerado decir que había entre diez y veinte mil espiritistas, entre Francia, sobretodo la zona de París, y en la zona de Cataluña. Más pongamos otros cinco mil diseminados por Europa y el resto del globo. Siendo muy generosos hablamos de una población de treinta mil espíritus espíritas encarnados, y esto a vosotros os parece que eran unos tiempos dorados. Realmente, si hoy miráis los espíritus espíritas encarnados en toda España, veréis que justito alcanzan mil o dos mil, por lo tanto tendríais razón en esta apreciación. No obstante, si nos elevamos con el pensamiento y abrazamos todo el globo, no es difícil descubrir que hubo un núcleo espírita y fructificó.
Aunque vuestros contables más optimistas sitúen, la población espírita de Brasil en aproximadamente un millón, nosotros haremos la misma operación que al principio. Restaremos la mitad que todavía no han leído las obras de Kardec, de la otra mitad les restaremos la otra mitad que son los misioneros encarnados de esta planeta o de aquel santo o aquel otro, y de esa mitad todavía les tendremos que restar la otra mitad, porque el que no está en la Umbanda está en la “envenda”, y el que no está en otra cosa. Por lo tanto, podemos decir que de ese millón de espíritus espíritas encarnados, ciertamente habrá un diez por ciento que realmente lo serán. Si hacemos un diez por ciento de un millón, somos ya cien mil los espíritus espíritas encarnados en Brasil. Les sumamos los cuatro mil de Europa, ciento cuatro mil. Bueno, en ciento cincuenta años hemos crecido de treinta mil a ciento cuatro mil, no me extraña su preocupación todavía. Puesto que la Tierra creció de quinientos millones de habitantes a siete mil millones de habitantes, realmente el progreso contable, numérico, de los espíritus espíritas encarnados, harían llorar a cualquiera.
No obstante y dejando las bromas aparte, la realidad es que estos espíritus espíritas están, o están también ustedes incluidos, más fuertes, más firmes, más evolucionados, al tiempo que más preparados, al tiempo que trabajando más. Con lo cual se puede decir que se está consiguiendo materializar en el globo la idea, el pensamiento, que dimana de las esferas superiores de la propia Tierra. Aunque ustedes sean pocos, son capaces de neutralizar los pensamientos, las formas de actuar de miles de espíritus. Por lo tanto, un solo espírita encarnado puede equilibrar el clima mental, la psicoesfera, de aproximadamente unos cien espíritus ignorantes, no decimos malvados, decimos únicamente ignorantes. Con lo cual tranquilamente podemos decir que cien mil por cien, estaríamos hablando de unos diez millones. Por lo tanto, ya está un poquito más equilibrado, la lucha ya no es tan desigual.
Ciertamente que no estoy respondiendo directamente sus preguntas, puesto que la metodología espírita no es la de pregunta-respuesta, sino la de invitar a cada cual a la razón, a razonar las respuestas, estamos hablando siempre de una doctrina racional. Intentamos que ustedes vean la evolución real que ha habido en el movimiento espírita. También debemos tener en cuenta que aquellos que tal vez hemos calificado de no espíritas, aquellos novecientos mil, aquellos un millón más, realmente están en fase de transformación y de adaptación, con lo cual tranquilamente en veinte, treinta, o cuarenta años, formarán parte de los espíritas también, con lo cual habremos multiplicado por diez el número de trabajadores.
Bien, cuando ustedes nos preguntan a cerca del movimiento, la realidad es la expuesta, se va creciendo poco a poco en cantidad, pero se va creciendo vertiginosamente en calidad y en profundidad. Hoy ustedes son capaces de entender cualquier planteamiento científico en cualquiera de las áreas de la ciencia. Cuando se habla de genética, ustedes gracias a su conocimiento actual pueden comprender lo que se les está explicando, cuando avanza la informática ustedes pueden comprender, cuando la física cuántica realiza un descubrimiento ustedes pueden comprender, y así con un etc., que no tiene fin. Por lo tanto, los espíritus espíritas que se encuentran hoy encarnados están mucho más preparados. Y si están más preparados es porque ustedes mismos ya desde tiempos de Kardec, bien encarnados o bien desencarnados, se prepararon para las labores y para ocupar el puesto que hoy están ocupando. Po lo tanto, tal y como hemos afirmado en otras ocasiones, preocupación por el Espiritismo ninguna. Todo va avanzando, todo va llegando, la planificación aproximada es para unos dos cientos años. Por lo tanto, ninguno de ustedes va a ver con sus ojos físicos la generalización de la doctrina espírita en el globo. Van a ver su avance, van a ver que las futuras generaciones no son tan reacias, van ustedes ya empezar a ver la generalización de la mediumnidad, ese es un paso necesario en el cual estamos trabajando en la actualidad. Muchos espíritus verán a los desencarnados, los oirán, pero ya no serán perturbados, puesto que verán simplemente a sus abuelos, a sus padres, a sus familiares, lejos de ser médiums encarnados perturbados, van a nacer ya muchos médiums equilibrados, espíritas o no espíritas, pero lo cierto es que muchas personas van a dar testimonio de la realidad del mundo espiritual; con lo cual no estaremos hablando de teorías sino que estaremos hablando de hechos. Igual que hoy es un hecho demostrado, investigado, estudiado y documentado por la ciencia en los casos de reencarnaciones, también lo será en el caso de la supervivencia del alma, se está andando por ese camino. Ocurre también que el camino científico tiene muchos detractores, y se tardó dos siglos en aceptar las ideas de Galileo. Por lo tanto, no se asombren ustedes si en veinte años de estudios de reencarnación todavía no se explica en todas las facultades, en la secundaria o en la primaria de las escuelas. Todo conocimiento tiene un recorrido para ser descubierto, para ser comprendido, asimilado, y después ser incorporado en el conocimiento general de la humanidad. Ese es el camino, por lo tanto, no se preocupen por la marcha, va avanzando.

La otra pregunta que ustedes se hacían es mucho más interesante todavía, nos preguntan por la unificación. Bien, si ustedes se han fijado nosotros ya hemos distinguido entre espíritus espíritas y entre espíritus no espíritas. Es decir, hay muchas personas que conocen, estudian, comprenden y practican la doctrina espírita. Hay otras que lo conocen, hay muchas que se dicen espíritas sin serlo, y hay muchas otras que a lo mejor no se dicen espíritas y tienen comportamientos más espíritas, más éticos, más morales, que muchos otros que se adornan con medallas o títulos de esta o aquella religión. De ahí que la unificación no deba darse a nivel de centros o a nivel de federaciones, la verdadera unión y unificación debe darse a nivel de humanidad. Mientras tanto van a existir trabajadores dentro y fuera de la Doctrina, no lo olvidemos. Van a existir trabajadores más o menos avanzados, no podemos unificar las clases de guardería con las clases de primaria, con las clases de secundaria, con las clases de universidad, o con las clases de postgrado, máster, doctorado, etc. Es absurdo pretender que aquellos espíritus que están en edad preinfantil, vayan a convivir con aquellos que ya llegaron a secundaria; y que los de secundaria acepten las normas y los roles de aquellos que están en educación infantil. Los espíritus en la Tierra tienen diferentes grados evolutivos, también dentro del Espiritismo existen trabajadores que están en diferentes niveles de trabajo. No por ser dirigentes se está en un nivel superior, pero sí que es cierto que la experiencia de los años va dotando al trabajador de un saber estar, de un saber hacer, de una experiencia en definitiva, que el que acaba de leerse un libro no puede tener. No olvidemos tampoco que existen ya trabajadores encarnados de segunda generación, es decir, trabajaron en los tiempos de Kardec, trabajaron en los tiempos de guerras, entre guerras y postguerras, y hoy, por circunstancias reencarnatorias vuelven a estar aquí. La mayoría de espíritas jóvenes, digo la mayoría porque evidentemente no van a ser todos, ya conocieron el Espiritismo en su anterior encarnación. Ved, juzgad la facilidad con la que un espíritu comprende la Doctrina, si se lee “El libro de los espíritus” y lo entiende, no es difícil entender que aquel espíritu ya había estado en contacto con él. Entonces, este va a ser un espíritu de segunda generación. No podemos pretender que vuelva a pasar la misma formación de aquellos que cogen “El libro de los espíritus” y se duermen a la primera página, de aquellos que se leen dos páginas y no han comprendido nada. Aquéllos necesitan profundizarlo, necesitan leerlo, releerlo, que se les explique, que se les sistematice el estudio, porque es su primera fase dentro del Espiritismo. De ahí que sea complicado el tema de la unificación.
Sin embargo, resumiendo podemos decir que la unificación va a darse en Kardec. Todo aquel que siga el Espiritismo, todo aquel que lo estudie y que lo comprenda, deberá practicarlo, deberá sentirlo, interiorizarlo, para ponerlo a la práctica y que llegue a la sociedad. Cada cual lo va a hacer a su modo, cada centro lo va a hacer a su manera, con su propia particularidad y peculiaridad. No hay una fórmula perfecta, no estamos hablando de una iglesia con un papa que diga a los obispos, y éstos a los sacerdotes, lo que deben hacer. Si esto fuera así no estaríamos hablando de Espiritismo, estaríamos hablando de una doctrina de los hombres como tantas otras hubo; el Espiritismo viene de la espiritualidad. Nosotros desde la espiritualidad conocemos el nivel evolutivo y las necesidades de cada centro, de cada individuo, y somos nosotros los que vamos a dosificar las pruebas, los estudios para todos y cada uno de vosotros. Por lo tanto como bien sabéis, vosotros sois los encargados de dirigir la parte material, ahí es donde debéis centrar todos vuestros esfuerzos, en sed buenos dirigentes, buenos obreros, buenos trabajadores, etc., pero debéis también confiar de la parte espiritual. Nosotros también somos trabajadores, trabajamos por lo mismo y en lo mismo, día llegará que encarnaremos y ocuparemos vuestra posición, y seguramente entonces vosotros estaréis en la nuestra y seréis vosotros nuestros instructores; es natural que así sea, es la ley de solidaridad, de amor y de evolución unidas y funcionando en perfecta armonía. Por lo tanto, no os preocupéis demasiado, seguid trabajando.

Y ya para tocar el último punto que habéis planteado antes de la reunión, estamos totalmente de acuerdo y concordamos con vosotros que el Espiritismo debe llegar a la sociedad. Estamos totalmente de acuerdo en que cuando estaba encarnada, no porque fuera Amalia, no porque fuera un espíritu más luminoso que los demás, pero sí porque era un trabajador abnegado, que dedicó de hecho toda su existencia a partir de un punto a la divulgación de la Doctrina, no sólo la estudiaba; la estudiaba, se relacionaba con sus guías, con su guía escribió, divulgó, luchó como nadie, se enfrentó a los poderes de la época; memorables son sus ataques y sus defensas del Espiritismo frente a los obispos, frente a los inquisidores reencarnados; como aquel que habla con naturalidad, como aquel que no se altera, oponiendo la verdad a la mentira, desmontando los argumentos falsos uno por uno, pura y simplemente con la luz de la verdad. Y estamos de acuerdo en que sus revistas y sus periódicos fueron muy útiles para acercar al vulgo, a la masa de espíritus encarnados, las realidades espirituales. De hecho, es un trabajo no muy complicado en los tiempos actuales, en los que la mayoría de mediumnidades están más desarrolladas, más encauzadas, y más controladas que en el siglo XIX, cuando podía existir un médium, o máximo dos, en cada centro para realizar estos trabajos.
Nosotros como habéis visto, cuando vosotros lo habíais planteado hemos desarrollado el trabajo. Vosotros la semana pasada, dentro de estas nuevas líneas, de estas nuevas directrices, ya preguntasteis, y si bien el trabajo no vino de Amalia, eso no importa. Lo importante no es que sea Amalia o que sea Joanna, que sea el espíritu que sea el que se comunique, sino lo que el espíritu nos explique, lo que el espíritu nos exprese. Por lo tanto, lo que podemos hacer es una vez por mes, ya no cada dos meses, sino una vez por mes preguntar algún tema de actualidad, como planteasteis al principio, y entonces que sea publicado en vuestra web. Si no se publica en una revista espírita qué le vamos a hacer. Podéis publicarlo y podéis divulgar que aquí existen mensajes de actualidad. No os preocupéis, puesto que cuando otros centros, otros editores, etc., vayan dándose cuenta de la calidad del trabajo, serán ellos los que os van a solicitar permiso para la publicación de estas comunicaciones. Y si esto no ocurriera no os preocupéis tampoco, pues el que tenga que ver los verá, y el que los tenga que leer los leerá.
Nuestro consejo es este, una vez por mes, como ya realizáis una actividad mensual la primera semana de mes, qué mejor que la segunda para realizar este tipo de trabajo. Es conveniente que así sea hecho, para que el equipo espiritual estemos también preparados. Obviamente no cabe decir que Amalia va a ser una de nuestras colaboradoras, puesto que está deseando que los trabajos sean continuados.
Esperamos haber respondido vuestras dudas, esperamos que sigáis trabajando, que sintáis nuestro entusiasmo, nuestra alegría, que os sea transmitida; que vosotros seáis capaces también de transmitirla a vuestros familiares, amigos, conocidos, porque es a ellos también de quienes nos cuidamos y a quienes dirigimos la Doctrina, las enseñanzas, los consejos...

Así pues, desearos mucha paz y mucho amor.

Hasta siempre.